Balance financiero empresa
Category: Financiero

La importancia de los balances finales en las empresas

El balance de situación final es un pilar fundamental para evaluar la estabilidad económica y financiera de un negocio. Hablamos de un documento que refleja el estado contable al cierre del ejercicio. Por lo tanto, no solo es una exigencia normativa, sino que es una herramienta esencial para tomar decisiones estratégicas. En Castellana Consultores, conscientes de la importancia del balance final, te explicamos en detalle qué implica, cómo se elabora y por qué es crucial en el ámbito empresarial.

 

¿Qué es el balance de situación final de una empresa?

Comenzando por la definición, el balance de situación final, también llamado balance final, es un documento contable que muestra la situación económica y financiera de una empresa en un momento específico: al cierre del ejercicio económico. En esencia, es como una fotografía que captura todos los activos, pasivos y el patrimonio neto de tu empresa en un instante concreto.

Eso sí, para poder hacer el balance final de contabilidad, debes haber realizado correctamente varias actividades con antelación:

  • Registrar todas las transacciones financieras y contables realizadas durante el ejercicio en cuestión.
  • Conciliar cuentas y revisar los saldos para garantizar la precisión de la información.
  • Hacer los ajustes de cierre, que incluyen la amortización de activos o el reconocimiento de ingresos y gastos, entre otros.
  • Preparar el resto de estados financieros que conforman las cuentas anuales. Por ejemplo, el balance de situación, la cuenta de pérdidas y ganancias y el estado de cambios en el patrimonio neto.

 

¿Cómo se hace el balance final?

A su vez, el proceso de elaboración del balance final implica recopilar y consolidar toda la información financiera relevante de tu negocio. El proceso en sí se divide en varias etapas:

  1. Recopilación de datos. Debes reunir todos los registros contables, los extractos bancarios y otros documentos financieros relevantes del período que vayas a documentar.
  2. Clasificación de cuentas. Los datos que hayas recopilado se organizan y clasifican según su naturaleza (activos, pasivos y patrimonio neto).
  3. Valoración de activos y pasivos. Debes asignar valores a esos activos y pasivos de acuerdo con los principios contables que hayas establecido, como son el coste histórico o el valor razonable.
  4. Preparación del balance final. Con los datos clasificados y valorados, llega el momento de elaborar el balance de situación final. Éste muestra la situación financiera de la empresa al cierre del ejercicio.

 

No obstante, un ejemplo de balance final como el que te damos a continuación te puede ayudar a entender mejor el concepto y el procedimiento.

 

Ejemplo de balance final de liquidación

Imagina una sociedad limitada laboral que ha cerrado su ejercicio el 31 de diciembre de 2023. El balance final de liquidación de esta sociedad podría reflejar lo siguiente:

  • Activos:
    • Activo circulante (efectivo, cuentas por cobrar, inventarios): 100.000€
    • Activo no circulante (maquinaria, equipos, inmuebles): 300.000€
  • Pasivos:
    • Pasivo circulante (cuentas por pagar, préstamos a corto plazo): 50.000€
    • Pasivo no circulante (préstamos a largo plazo): 150.000€
  • Patrimonio neto: 200.000€

Este es un ejemplo simplificado y muy básico, pero ilustra bien cómo se estructura un balance final de liquidación.

Aparte, es necesario en el caso de que, desgraciadamente, tengas que cerrar tu negocio. Si estás en esa difícil situación, esta guía para cerrar tu empresa de tipo Sociedad Limitada te será de gran ayuda.

 

Ventajas que ofrece realizar un balance final

Como señalábamos al inicio, hacer un balance final de situación no solo es un requisito legal. También es una útil herramienta empresarial, ya que te ofrece ventajas que contribuyen significativamente a la gestión y el desarrollo de tu negocio. ¿Cuáles?:

  • Transparencia financiera. El balance final te proporciona una visión clara y transparente de la situación económica y financiera de tu empresa al cierre del ejercicio. Algo fundamental para tu planificación fiscal y mantener la confianza de los inversores, los accionistas y otros agentes interesados.
  • Toma de decisiones informadas. Con una imagen precisa de los activos, pasivos y patrimonio neto de la empresa, los directivos pueden tomar decisiones más fundamentadas sobre la asignación de recursos, la inversión en proyectos futuros y la gestión del capital.
  • Identificación de áreas de mejora. El análisis detallado del balance final ayuda a identificar áreas que necesitan mejoras o ajustes. Por ejemplo, si el pasivo circulante es elevado en relación con los activos circulantes, puede indicar que hay problemas de liquidez.
  • Cumplimiento legal y normativo. El balance final es un requisito legal en muchos países y está sujeto a normativas contables y de auditoría. Realizarlo correctamente garantiza el cumplimiento de las obligaciones legales y evita sanciones o problemas legales. Y es que, según la es un documento obligatorio para todas las empresas (salvo contadas excepciones que se recogen en esa norma).
  • Evaluar la rentabilidad. El balance final también te permite analizar la rentabilidad de tu empresa al mostrar cómo se están utilizando los activos para generar ingresos y cómo se están financiando las operaciones. Esto es crucial para conocer la eficiencia y la viabilidad a largo plazo del negocio.

En resumen, realizar un balance final de situación es tanto una obligación legal como una herramienta de lo más valiosa para la gestión financiera y empresarial. Aporta transparencia, claridad y orientación sobre la situación financiera de cualquier compañía, lo que permite a los directivos y stakeholders entender mejor el rendimiento y la salud del negocio. ¿Quieres saber más o cómo hacerlo? En Castellana Consultores estaremos encantados de guiarte y ayudarte.

 

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