Beneficio Fiscal
Category: Fiscal

¿Qué son los beneficios fiscales?

Un premio o incentivo por llevar a cabo una buena práctica fiscal o financiera. Esa podría ser la manera llana y coloquial de definir a genéricamente lo que son los beneficios fiscales. Pero, dado que este es un blog especializado en fiscalidad, vamos a explicar a lo largo de estas líneas todo lo que rodea al término: su definición técnica, los tipos que existen o en qué ámbitos se aplican.

 

Definición técnica de los beneficios fiscales

Los beneficios fiscales son un ahorro en la tributación que tiene que hacer cualquier persona física o jurídica y que busque ahorrar o preservar el patrimonio propio. Es decir, que cualquiera que ejecute acciones recogidas jurídicamente podrá solicitar o acogerse a estas reducciones en el pago de impuestos o la devolución de ciertas cantidades de dinero.

Dichas acciones serán las que establezca cada administración, pudiendo ser de índole estatal, autonómica o local; ya que es cada gobierno quien establece y modifica estos incentivos. A su vez, las ventajas fiscales suelen fomentar la práctica de acciones de diferente carácter: medioambiental, social, laboral, etcétera. Por eso, en función de las políticas de cada administración, los beneficios fiscales variarán conforme cambien los gobiernos competentes.

 

Los tipos de ventajas fiscales a los que nos podemos acoger

Ya lo citábamos al definir qué son los beneficios fiscales. Existen diferentes acciones a través de las que una empresa puede ahorrar o no perder patrimonio. Así mismo, podemos establecer que los tipos de beneficios fiscales recogidos en los distintos ordenamientos son:

 

Reducciones

Las reducciones fiscales consisten en disminuir las rentas o los ingresos por los que hay que pagar impuestos con el objetivo de reducir la base imponible de cualquier tributo. Es decir, que por realizar diversas aportaciones, la persona o empresa podrá conseguir una de estas rebaja en el pago de impuestos.

 

Deducciones

Una vez calculada la cuota íntegra a pagar en determinados impuestos, entran en juego las deducciones . Las deducciones de la cuota íntegra minoran la carga fiscal del contribuyente. Esto puede ocurrir porque lleve a cabo determinadas actividades o inversiones que el legislador quiere “premiar”. Hablamos por ejemplo de realizar donativos a determinadas entidades de carácter social, invertir en proyectos empresariales, etc.

 

Bonificaciones

Se trata de cualquier recorte que haga la administración de un impuesto en contraprestación por una acción determinada.

 

Exenciones

Directamente, cuando hablamos de exención fiscal nos referimos a la supresión total del pago de un impuesto o de una parte del mismo que aplique una administración. Es decir, que por una exención una persona física o jurídica queda exonerada por ley de abonar un tributo o parte del mismo.  Nos referimos a los casos en que habiendo tenido lugar el hecho imponible, no llega a nacer la obligación de tributar por él. Pongamos como ejemplo la venta de la vivienda habitual. Cualquiera que venda su vivienda habitual debe pagar impuestos por la ganancia que haya obtenido. Sin embargo, si quien la vende es una persona mayor de 65 años, entonces la ganancia que obtenga estará exenta de tributar en el I.R.P.F.

Los distintos tipos de ventajas fiscales que se contemplan en cualquier legislación suelen tener su efecto sobre tributos como el ya mencionado IRPF, el IVA o impuestos que solo paga una empresa como el Impuesto de Sociedades.

 

El ámbito de aplicación de los distintos beneficios fiscales

A su vez, existen numerosos beneficios fiscales, pero podremos acogernos a unos u otros en función de factores que determinan su ámbito de aplicación. Por eso, encontramos diferencias en base a criterios como:

 

  • Naturaleza de la persona. Es decir, si somos persona física o jurídica. Incluso, como persona física podremos acogernos a reducciones por cuestión de sexo, edad, etcétera.
  • Características de negocio. En el caso de las empresas, el tamaño, la tipología de sociedad, el volumen y otras características también determinarán a qué ventajas optamos y a cuáles no. Por ejemplo, encontramos que hay beneficios fiscales para fundaciones, beneficios fiscales para empresas familiares, etcétera.
  • Geografía y ubicación. Cada comunidad, así como el propio Estado, puede establecer beneficios fiscales autonómicos y a los que te puedes acoger.
  • Actividades comerciales. El sector del y las acciones que llevemos a cabo en él pueden darnos acceso a determinadas ventajas fiscales.

Lo mejor es consultar en profundidad a qué beneficios podemos acogernos en cada caso. Y como son tantas y con múltiples condiciones las ventajas de las que podemos beneficiarnos, quizás convenga confiar en expertos en la materia. En Castellana Consultores contamos con un equipo de especialistas en fiscalidad empresarial que estará encantado de asesorarte para ahorrar y proteger tu patrimonio.

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