Guía práctica: cómo redactar un contrato de préstamo entre particulares
Cuando un familiar o amigo necesita dinero, es habitual pensar en un préstamo privado antes que recurrir al banco. Pero, ¿cómo asegurar que todo queda bien atado legalmente? La clave está en saber cómo redactar un contrato de préstamo entre particulares que dé seguridad jurídica a ambas partes. En este artículo te ofrecemos una guía en la que explicamos paso a paso cómo prepararlo, con ejemplos, modelos y consejos expertos de una asesoría fiscal. Así, podrás elaborar el documento idóneo sin complicaciones.
¿Qué es un contrato de préstamo entre particulares?
Para empezar, la definición: un contrato de préstamo entre particulares es un acuerdo legal por el cual una persona (prestamista) entrega una cantidad de dinero a otra (prestatario), quien se compromete a devolverla según los términos pactados. Así que tiene diferencias notables con otros acuerdos, como un pacto de socios, un contrato laboral o redactar unos estatutos sociales.
De hecho, este tipo de contrato puede darse con o sin intereses, y aunque no es obligatorio firmarlo por escrito, hacerlo te dota de una gran protección frente a posibles conflictos o inspecciones fiscales.
¿Es obligatorio firmar un contrato escrito?
Como decimos, no es obligatorio redactar un contrato de particulares en ningún caso, pero sí es muy recomendable. ¿Por qué? Porque el contrato escrito garantiza lo siguiente:
- Aporta seguridad jurídica.
- Sirve como prueba en caso de impago o conflicto.
- Permite justificar el origen del dinero ante Hacienda.
- Evita que el préstamo sea considerado una donación encubierta.
Por lo tanto, se podría decir que un acuerdo entre particulares firmado es una forma de cubrirse las espaldas a futuro.
Paso a paso: cómo redactar un contrato de préstamo entre particulares
No obstante, como sucede con muchos documentos legales, a la hora de escribirlos o elaborarlos hay que tener en cuenta ciertos aspectos legales. Es decir, fundamentos que serán los que aportarán esa validez en caso de que haya problemas.
A continuación, detallamos paso a paso cómo redactar un contrato de préstamo entre particulares.
1. Datos personales de las partes
Lo primero que hay que hacer es incluir los datos completos tanto del prestamista como del prestatario. Estos son:
- Nombre y apellidos
- DNI/NIE
- Dirección completa
- Estado civil
Ejemplo:
- D./Dña. María Gómez Pérez, mayor de edad, con domicilio en C/ Alcalá, 45, 28014 Madrid, y con DNI 12345678A, en adelante el Prestamista.
- D./Dña. Juan Torres Ruiz, mayor de edad, con domicilio en C/ Gran Vía, 12, 28013 Madrid, y con DNI 87654321B, en adelante el Prestatario.
2. Objeto del préstamo
Una vez identificados los protagonistas, toca especificar las condiciones del crédito: la cantidad prestada, la moneda, el medio de pago o abono… o lo que es lo mismo:
- Importe total
- Fecha de entrega del dinero
- Medio de entrega (transferencia, efectivo, etc.)
Ejemplo:
- El prestamista entrega al prestatario la cantidad de 10.000 euros mediante transferencia bancaria con fecha 1 de julio de 2025.
3. Plazo y forma de devolución
En el contrato de préstamo entre particulares también se debe dejar por escrito las condiciones de la devolución del crédito:
- Fecha o fechas de devolución
- Número de cuotas (si las hay)
- Forma de pago (transferencia, efectivo)
- Posibilidad de amortización anticipada
Ejemplo de tabla de amortización simple:
| Fecha de pago | Importe | Forma de pago |
|---|---|---|
| 01/08/2025 | 2.000 € | Transferencia |
| 01/09/2025 | 2.000 € | Transferencia |
| 01/10/2025 | 2.000 € | Transferencia |
| 01/11/2025 | 2.000 € | Transferencia |
| 01/12/2025 | 2.000 € | Transferencia |
4. Intereses: ¿con o sin remuneración?
Muchos contratos de préstamo entre particulares son entre familiares, por lo que no tienen intereses. Aun así, según si los hay o no, la redacción puede variar:
- Con intereses: se debe especificar el tipo de interés anual o mensual. Estos intereses tributan como rendimiento del capital mobiliario para el prestamista.
- Sin intereses: opción legal que debe indicarse expresamente en el contrato para evitar sospechas de donación.
Ejemplo de cláusula:
- El préstamo no devengará intereses. Ambas partes acuerdan expresamente que la devolución se realizará sin ninguna remuneración.
5. Garantías (si se desean)
Se puede añadir una garantía adicional al acuerdo. Las más comunes son:
- Avalista: persona que responde si el prestatario no paga.
- Prenda o hipoteca: sobre un bien.
6. Firma y copia del contrato
Para formalizar el acuerdo:
- Firmar el contrato al final.
- Conservar una copia cada parte.
También se puede legalizar la firma ante notario, aunque no suele ser común salvo en casos especiales.
Recomendaciones para redactar correctamente el contrato:
- Usa un lenguaje claro y directo.
- Evita términos ambiguos o contradictorios.
- Incluye fecha y lugar de la firma.
- Guarda prueba del envío o recepción del dinero (transferencia, justificante, etc.).
Modelos de contrato de préstamo entre particulares
Estos tres modelos pueden adaptarse según la situación:
- Préstamo sin intereses: ideal para amigos o familiares, con cláusula de gratuidad.
- Préstamo entre familiares: diseñado para padres, hijos, hermanos, con cláusulas claras para evitar conflictos fiscales.
- Préstamo con intereses: incluye amortización, cláusula de interés y penalizaciones.
Se recomienda personalizar cualquier modelo y consultar a un asesor fiscal.
Preguntas frecuentes sobre préstamos entre particulares
¿Cuánto hay que pagar a Hacienda por un préstamo entre particulares?
En principio, nada. Pero se debe presentar el modelo 600 aunque esté exento de impuestos, para evitar que Hacienda lo considere una donación.
¿Cómo elaborar un contrato de préstamo en general?
Debe incluir: identificación de las partes, importe, forma y plazo de devolución, intereses o su ausencia, garantías y firmas.
¿Cómo redactar un préstamo personal?
Sigue esta misma guía. Un préstamo “personal” permite cláusulas específicas según el objetivo (estudios, emprendimiento, etc.).
¿Cuánto dinero se puede prestar entre particulares sin declarar?
No hay un límite exacto, pero se debe justificar documentalmente cualquier cantidad relevante.
- Se recomienda declarar todo préstamo superior a 3.000 euros.
- Presenta el modelo 600 incluso si no tiene intereses.
Conclusión: tu acuerdo, mejor con respaldo legal
Redactar un contrato de préstamo entre particulares te aporta tranquilidad y protección legal. Ya sea con amigos o familiares, un contrato bien hecho evita riesgos y asegura que todo quede claro frente a Hacienda.
Si necesitas un modelo personalizado o asesoría legal y fiscal, Castellana Consultores puede ayudarte a formalizar tu préstamo. Contáctanos.

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